LA PELICULA CONTINÚA II.

Calle Las Palmas - San Juan
En cuanto a la primera parte este es mi testimonio: Voy a poner un ejemplo pequeño, porque a mí me consta, nadie me contó. Vivo en la calle las Palmas de San Juan Bautista, esta calle tiene una longitud de 300 metros. La monumental obra empezó en noviembre del año 2010, es decir, hace seis meses y medio. Han pasado por aquí como tres compañías con sus trabajadores y hasta ahora no lo pueden terminar.



Hace una semana por pedido casi de súplica ( en vez de tomar al toro por las astas ) de algunos vecinos, han venido unos chinitos a mirar y decir que van a arreglar la calle, hasta el momento de escribir esta nota no regresan con el material y el equipo. Perdón, me acaban de informar por el teléfono, que se encuentra un inmenso tractor con un letrero diciendo: se vende. Algún vecino, transformó su rabia en humor negro, ya que desde el viernes que lo dejaron no regresa un solo trabajador.

La misma Calle Las Palmas
Y, aquí pues, se puede constatar con toda claridad para que sirve el estudio de impacto ambiental, si nosotros tendríamos a mano el documento, si nos hubiesen consultado en audiencia pública no solo estos documentos sino el expediente técnico las cosas hubieran marchado mejor.

El tractor haciendo la finta
En el estudio se establecería en qué estado físico y social se inició la obra, luego ver que impacto ambiental positivo o negativo tiene y en caso del segundo determinar responsabilidades y quienes deberían restaurar el ambiente y pagar los daños y perjuicios.

No es posible que cientos de hombres en seis meses no puedan acabar una obra que un maestro de obra sin ser ingeniero lo hubiese hecho en dos.

Es que por un lado uno traía un plano, el otro uno nuevo y se han encontrado con tierras con características diferentes y con tremendos ojos de agua que han dejado malogrando. Lo que demuestra que jamás se hizo un estudio serio de campo.

A esto se agrega que una horda de trabajadores, decían que eran de construcción civil, con palos en la mano, hacían correr a los amigos que hacían huecos y querían taparlos.

Esta calle es angosta, han ingresado tractores y camiones que no solo han malogrado el terreno sino que han dañado partes de infraestructuras de algunas viviendas.

Una vecina me enseñó su pared, estaba resquebrajada y me explicó que uno de los empleados le dijo que no se preocupe porque ya van a venir a arreglar. Yo le contesté, vecina aquí hay malva, ponlo en agua y siéntese a esperar. Esa promesa fue hecha tres meses atrás.

Otra vecina me comentó que con la vibración de estas maquinarias se han roto los vidrios de su ventana.
¿Dónde está el comité contra el ruido? Puro floro. Y si ustedes observan en las fotos de la calle Tawara West y Samanez Ocampo, los excavados llegan a la base de las casas. Los negocios de esas zonas han perdido dinero, y dicen que se quiere impulsar las micro empresas, así no, pues.

Al terminar esta parte de la película mis informantes con fotos en la mano me han mostrado que ya van solucionando en parte el problema de estas calles céntricas (si sigo postergando la difusión de la revista ya no voy a tener material).

Sin embargo, como decía mi abuelo a una inocente prima, al verla barrigona, umm, el daño ya está hecho. Vamos a ver quién es el fulano para que restaure no solo la honra sino mantenga al futuro ciudadano.
Esto demuestra que no hubo seriedad ni profesionalismo al elaborar este proyecto, que personalmente, he venido promoviendo desde hace diez años en artículos, pero no de esa manera.

Tengo la impresión que al número 1, lo han sorprendido con explicaciones volátiles y mágicas. Es que existen esta clase de personas que son capaces de venderte piedra, miel de abeja de azúcar y hasta anillos de oro que se hacen negros después de una semana que los incautos lo adquieren.

El número 1 es un hombre honesto, un buen líder, un hombre de buena voluntad y seguro ha creído a los vendedores de sebo de culebra.

Una ishangueada al número 1 para que despierte, aún hay tiempo de corregir errores. Una ishangueada por no consultar con los mejores asesores de Loreto y con sus amigos de verdad.

En este caso como en otras calles, no existe un plan de contingencia, vías de escape para la población si es que ocurriese un siniestro, estamos embarrados con esto de los chinos y de la OPIP y sus supervisores.
Hace tres meses tuvimos que trasladar a mi anciana madre a la casa de una hermana porque no podíamos sacarla para llevarla a un laboratorio para descartar el dengue, que dicen los amigos infectólogos o epidemiólogos solo mató una docenita no más de personas.

¿Qué hubiese pasado si tendríamos el documento del EIA? Habríamos denunciado a los responsables, a la empresa constructora por daños y perjuicios. Y, esto es totalmente legal, pero no tenemos el documento y no podemos hacerlo.

Estas denuncias tienen precedentes. En el caso del tren eléctrico, que al fin creo que se va a poner en marcha, aunque va a parecer un caballo loco y viejo ante los modernos trenes bala del Japón y la China, unos vecinos de un distrito de Lima, denunciaron que las estructuras de sus casas se habían resquebrajado con la vibración de la maquinaria y creo que ganaron, porque ellos tenían conocimiento del estudio de impacto ambiental de la obra y por lo tanto en ella se responsabiliza a los que hacen daño al ambiente y listo a reponer lo dañado, a restaurar.

Pero, nosotros no tenemos y seguimos pidiendo hasta ahora que nos hagan conocer en audiencia pública para ejercer nuestros derechos y para ayudar al presidente del gobierno regional y a los alcaldes a reclamar con justicia la reposición de los impactos negativos, si es que ellos lo desean.

Para colmo de males, un vecino líder de la calle conversó con los chinitos, quienes le grabaron agradeciéndolos porque habían venido con el tractor retro excavador y tres técnicos para reparar lo dañado. Y nos hicieron el cuento chino. No volvieron a operar la máquina hasta ahora.

Como castigo divino, los chinitos vinieron y le dijeron que busque alguien para que se quede dentro de la máquina para que no roben alguna pieza. Lo cierto es que el vecino de marras, se quedó en vela toda la noche del viernes próximo pasado. Eso no estaba en su libro, a esa edad, aunque más viejo que yo con el frio de la noche, p…

Bien hecho comentaban las malas lenguas, porque es sobón y figureti. Ahora el amigo ya no nos conversa, nos saluda apenas. Es decir que esta obra, por lo menos en mi calle, ha destruido lo físico, lo económico, lo ambiental y, también nos ha creado discordias.

En estos últimos días hemos visto al número 1 moverse de un sitio a otro para ishanguear a los trabajadores para que reparen las calles malogradas. Esta salida del primero a las calles a supervisar indica, pues, que no tiene asesores y supervisores de confianza, por lo que nuestro amigo debe ser ishangueado para que forme un buen equipo técnico que le oriente con sabiduría, en forma oportuna y eficaz.

Podemos hacer aun el PAMA. Así como se ha obligado a elaborar y a cumplir a las compañías petroleras en actividad (no pueden paralizar la obra) se puede hacer aquí con nuestros profesionales de las universidades, estudiantes y egresados, en forma rápida.

Si no lo hace lo van a ishanguear en cualquier momento en el poder judicial, porque si es que tienen el EIA consúltenlo con la población. Eso es una norma, no pierden nada.

Para concluir este guión de la próxima película Iquitos mon amour, vayan a ver lo que dejaron en las calles: tremendos pozos que son nidos de zancudos y ¿la lucha contra el dengue?

Y, para el final de esta primera parte del filme, no sabemos si lo que están poniendo los chinitos son materiales que van a durar cien años o uno. Ellos, por si acaso no lo saben, tienen varias calidades de equipos, uno como mi ventilador que compré el año pasado y ya está malogrado y otros que cuestan más que duran muchos años. Dios quiera que hayan puesto buenos materiales, de lo contario nos iremos a la misma mm.

CRIADERO DE ZANGUDOS Y OTROS BICHOS
Hace dos meses conductores de programas de televisión leían un comunicado en que decían que las tapas de los buzones que estaban poniendo eran eventuales. Dios mío, espero que sean permanentes, no vaya a ser como esos nichos temporales en que después sacan los restos del muerto porque sus familiares no quieren responsabilizarse del pago del nicho eterno, total, dicen: los muertos ya no quieren nada. 

No hay comentarios.: